Ser animador en Japón: la cruel realidad

Cualquier fan del anime alguna vez ha pensado en que ser animador en Japón es un sueño hecho realidad. Trabajar dibujando tus personajes favoritos y alcanzar la calidad gráfica que tanto ansía la comunidad. Sin embargo, la realidad es totalmente diferente. Muchas horas de trabajo, mala paga y malas condiciones laborales son algunas de las cosas que afectan la industria.

Empecemos con lo básico, al ser extranjeros es muy difícil conseguir un contrato con uno de los grandes estudios de animación. Como es bien sabido, los japoneses son muy tradicionales y consideran la barrera del idioma un enorme fastidio. Esto último no quiere decir que conseguir un contrato sea imposible, pero las posibilidades son muy bajas por no decir casi nulas.

Si por alguna razón se logra obtener un contrato lo que sigue es lo más agobiante. La cantidad de horas que hay que trabajar es ridícula, todos los días los animadores laboran más de 100 horas extras para cumplir con los plazos. Además, el pago que reciben por cada dibujo es de 200 ¥ es decir poco más de un dólar.

Cabe resaltar que el anime hoy en día es muy detallado. Hay una cantidad de características específicas que hace que un sólo fotograma tome horas de trabajo.

Ha habido casos que se pueden considerar extremos, empleados con serios trastornos de salud física y mental que terminan en el hospital o suicidándose. La carga laboral es demasiada y a los estudios no les importa para nada el tema porque según los altos mandos «así funciona esa industria».

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Chica anime llorando con luz

Las adaptaciones de anime generan una cantidad enorme de dinero. No obstante, los mayores salarios van destinados a las estrellas que interpretan la voz de los personajes, el marketing y por supuesto los jefes de las compañías. No se tiene para nada en cuenta a aquellos dibujantes que con esfuerzo terminan de darle vida al producto.

La mayoría de los trabajadores ha normalizado el tema hasta tal punto que consideran muy comunes los problemas de salud entre ellos. Por otro lado, hay algunos que directamente renuncian como es el caso de Nishii_Terumi una ex-animadora japonesa que relata sus experiencias en Twitter.

Conclusión

Ser animador en japón no es imposible, lamentablemente el panorama en esta área de trabajo no es prometedor. Son muchos los empleados que dan testimonios de la enorme carga laboral que supone trabajar para la industria.

Es una situación bastante preocupante tanto para la industria como para aquellos jóvenes con talento que quieren seguir sus sueños. Los mismos ciudadanos recomiendan que si vas a trabajar en Japón no seas animador por tu propio bien.

Son muy pocos los estudios que dan un trato realmente bueno a sus empleados con buenas pagas y unas condiciones apropiadas. Uno de ellos es Kyoto Animation, estudio que, trágicamente hace poco sufrió una de las peores masacres en un incendio.

La industria del anime necesita un gran cambio para el bien de todos. Esperamos que los ciudadanos envueltos en este mundo puedan darle una mejor evolución para seguir disfrutando de las hermosas obras de arte que posee la animación japonesa.

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JACT

Amante del anime, los videojuegos y la tecnología. Campeón de las cenizas, Evangelizador de demonios, fiel creyente de la tri-fuerza y sobre todo miembro de los caballeros de Catarina. ¡Praise the sun!

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